Política

Los esclavos unidos

-El 43% de los hogares estadounidenses no pueden pagar lo básico para vivir, incluso con algún adulto trabajando en la familia

“De eso se trata, de coincidir con gente que te haga ver cosas que tú no ves. Que te enseñen a mirar con otros ojos”

(Mario Benedetti).

Continuando con nuestras reflexiones sobre “cosas del sueño americano” en esta oportunidad haremos uso del libro: “Esclavos Unidos. La otra cara del American Dream”, de la periodista española y corresponsal de Rusia Today en Washington DC, Helena Villar, publicado por Ediciones Akal, S.A. en el año 2021 y recientemente por Monte Ávila Editores Latinoamericana.

En ese texto se revela una realidad: la que se vive a los interno del país más poderoso de la tierra: Estados Unidos y del camino hacia la decadencia como resultado del modelo de vida que implementan las élites corporativas con respaldo.

Al principio de ese libro nos encontramos con una interesante introducción, que debe leerse, en la cual el periodista de EEUU Chris Hedges, ganador del premio Pulitzer en 2002 y articulista en ScheerPost, califica al capitalismo estadounidense como una “máquina sádica”, a la que han servido todos los presidentes de ese país y precisa que el “historiador Johan Huizing, cuando escribía sobre el otoño de la Edad Media, sostenía que, a medida que las cosas se desmoronan, se abraza el sadismo como una forma de afrontar la hostilidad de un universo indiferente. Una vez roto el vínculo con un objetivo común, una sociedad fracturada se refugia en el culto al yo. Se celebra, tal como hacen las empresas y corporaciones en Wall Street o la cultura de masas a través de los programas de telerrealidad, los rasgos clásicos de los psicópatas: encanto superficial, pomposidad y arrogancia, necesidad de un estímulo y una excitación constante, inclinación a la mentira, el engaño y la manipulación, e incapacidad para el remordimiento o la culpa. Consigue lo que puedas, tan rápido como puedas, antes de que algún otro lo haga. Este es el estado natural de la “guerra del todos contra todos”, como consecuencia del colapso social”.

También destaca que “las sociedades sádicas rechazan y condenan a ciertos sectores de la población- en Estados Unidos son los negros pobres, los musulmanes, los indocumentados, la comunidad LGTBQ, los anticapitalistas radicales, los intelectuales- al considerarlos desechos humanos”.

Por su parte, del texto de “Esclavos Unidos. La otra cara del American Dream”, extraemos la siguiente información:

La realidad

-El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD, siglas en inglés) destacó en marzo que, en una noche de enero del año anterior, había en el país 580.466 personas sin techo (el 39% eran negras o afroamericanas). Por cuarto año consecutivo se estaba produciendo un incremento de las personas sin hogar.

-Prison Insider apunta que en Estados Unidos hay 2,1 millones de personas encarceladas (655 por cada 100.000 habitantes), la cifra más elevada del mundo; y 4.455 centros de reclusión (entre locales, estatales y federales). Las personas privadas de libertad en Estados Unidos se cuadruplicaron entre 1980 y 2008 (cuando alcanzaron el punto más alto), al pasar de cerca de 500.000 a más de 2,3 millones. Las prisiones son un gigantesco negocio capitalista: quienes explotan la mano de obra presa acumulan plusvalía a niveles estratosféricos. Esta es una de las razones de ser del colosal sistema carcelario estadounidense. Sobran ejemplos de empresas privadas que se dedican al “negocio a costa de los derechos humanos”, y gestionan prisiones y centros de detención de migrantes.

En el mismo sentido, EEUU detenta el puesto número uno entre los países con mayor cantidad de ciudadanos encarcelados, incluyendo a menores de edad. En 29 de los 51 estados del país es legal procesar a niños a partir de los 5 años. De cada 100 mil personas casi 600 están privadas de libertad. Las personas de color son el 37 de la población pero representan el 67% de las personas entre rejas. Las personas que ingresan en este sistema son abrumadoramente pobres y la penalización que supone la entrada en prisión los aboca a una espiral de miseria.

-En septiembre de 2020 un informe del Congreso de Estados Unidos detalló muertes de personas en situación de irregularidad (bajo custodia) tras recibir tratamientos médicos inadecuados o por retrasos en los cuidados sanitarios”.

-26,1 millones de personas (el 8% de la población estadounidense) no tuvo en 2019 seguro médico en ningún momento del año; y el porcentaje de personas con cobertura de seguro médico proporcionada por el empleador se situaba, el mismo año, en el 55%. Además el seguro médico privado (cobertura del 68% de la población en algún momento de 2019) superaba al de carácter público (34%). En el mismo reporte, de septiembre de 2020, la Oficina del Censo daba cuenta de la tasa oficial de pobreza: el 10,5% de la población (34 millones de personas).

-El gigante estadounidense de los seguros médicos UnitedHealth obtuvo -entre enero y marzo de 2021- unos beneficios de cerca de 5.000 millones de dólares, muy superior al del mismo periodo del año anterior. Y las farmacéuticas Johnson & Johnson, Pfizer, Merck, Abbvie, Bristol-Myers Squibb y Eli Lilly and Company están entre las más poderosas del mundo.

-“El estadounidense medio tiene interiorizado el preguntar cuánto le van a costar sus prescripciones en las farmacias antes de comprarlas o el tratamiento sanitario que necesita antes de entrar en las urgencias de un hospital”.

-“Estados Unidos es la nación de la libertad que sólo da el tener dinero, de la prosperidad de unos pocos y, más bien, de la pesadilla para minorías y clase trabajadora en general”.

-“La esclavitud no sólo se encuentra en el origen mismo de esta nación, sino en su mantenimiento”. (Uno de los padres fundadores y primer presidente de Estados Unidos, George Washington, tenía en propiedad latifundios y esclavos; la finca de Mount Vernon en Virginia, donde residía y se halla la tumba de Washington, es un lugar abierto a visitas y homenajes).

EEUU es también un país en el que a menudo se denuncia el racismo policial y donde es común observar y leer la muerte de personas de color por parte de policías.

EEUU es un país en el que el consumo de opiáceos ha alcanzado el grado de epidemia; o cuya población consume antidepresivos de forma masiva.

-En los EEUU son millones las personas y familias forzadas a malvivir en la calle, bajo carpas, ante la imposibilidad de encontrar una vivienda asequible bajo un sistema en el que la vivienda es mercancía y no derecho inalienable.

-En el país ocurre una agresión sexual cada 73 segundos. Cada mes, 52 mujeres son asesinadas a tiros por su pareja. Cuatro millones de niños no tienen cobertura sanitaria.

-Los estadounidenses tienen que pagar 140 dólares por un vial de insulina que cuesta cinco dólares fabricar y debido a los altos costos de los medicamentos, la gente opta por comprar antibióticos para peces porque son los que pueden pagar.

-Las empresas que compran sangre se instalan en los barrios de zonas fronterizas para aprovecharse de las personas de bajos recursos y los inmigrantes que no tienen muchas opciones para obtener ingresos para sobrevivir.

-El 43% de los hogares estadounidenses no pueden pagar lo básico para vivir, incluso con algún adulto trabajando en la familia.

-El 41% de los trabajadores no tienen vacaciones ni días festivos en todo el año porque la ley no obliga a las empresas.

-Una persona que se endeuda para ir a la universidad puede llegar hasta la edad de jubilación pagando los préstamos. Actualmente, son 45 millones de universitarios los que deben un total de 1,6 billones de dólares.

-El bajo nivel de desempleo en EEUU se debe a que las personas pobres están en la cárcel por delitos como: sentarse en una acera o acampar por no tener vivienda.

-El otro rostro del sueño americano son las personas sin hogar o “desechados del sistema”.

-En ese país más de seis mil miembros o exmiembros del ejército se suicidan anualmente desde el año 2008, según el departamento de veteranos, lo que se traduce a diario en una veintena. Son bastantes más las vidas que se pierden de esta forma que los caídos en combate.

-En una parte del libro la periodista se centra en “la normalización de la guerra” y sostiene que “la máquina de matar es el mayor negocio (y el mayor fraude)”.

La creencia.

Lo que, a pesar de todo, prevalece, como creencia, en el imaginario colectivo de su población y de otros pobladores del mundo, es lo siguiente:

EEUU es el país de la abundancia y por tanto cualquiera puede llegar a tener éxito y, sin no lo consigues, es tu culpa, ya sea por tomar malas decisiones o por no haberte esforzado lo suficiente.

-La población pobre cree el siguiente mantra: “la desigualdad siempre va a existir, aquí no es excesiva y el sueño americano sigue muy vivo”. Por eso el “100% de los estadounidenses pobres dicen estar muy o bastante orgulloso de su nación”.

-Se encuentra arraigado el mito de que EEUU es la nación más libre del planeta.

-Los pobres afirman que “en EEUU se tienen más derechos que en ningún otro país porque se han obtenido con sacrificio”

-Si el sujeto es el único culpable de su destino, cabe entonces la pregunta:¿Por qué rebelarse contra un sistema que le han inculcado, por activa y por pasiva, que es perfecto o el más perfecto de todos los existentes? Pero, además, bajo la firme creencia de que EEUU ofrece una promesa de esperanza para todo el planeta porque es la nación de Dios.

-“La característica definitoria del Sueño Americano es la movilidad ascendente; la aspiración de que todos los niños tengan la oportunidad de tener éxito económico, sin importar su origen”

Así son las cosas en ese país.